Herramienta de cálculo de costes según los indicadores del certificado de eficiencia energética
Metadatos
Mostrar el registro completo del ítemAutor
Fecha
2020-05Materia/s
Materia/s Unesco
3305.28 Regulaciones, Códigos y Especificaciones
Resumen
La Directiva 2002/91/CE abría hace ya casi veinte años la creación por parte de los países miembro de un procedimiento de certificación de eficiencia energética de edificios que fuera en consonancia con las políticas de esta índole de la Unión Europea (UE), cuya continuidad y evolución continúan a día de hoy con previsibles avances en los próximos años. Este procedimiento de certificación daba como resultado el correspondiente, y reconocido, certificado de eficiencia energética (CEE) el cual tenía la misión, según se puede leer en esta primigenia Directiva Europea, “que los consumidores puedan comparar y evaluar la eficiencia energética del edificio”. Era, por tanto, interés de la UE, fomentar que el CEE no fuera únicamente una herramienta técnica para los certificadores u otros agentes del sector de la construcción, sino que tenía que arrojar indicadores que pudieran ver y comparar los usuarios, entrando en su cadena de decisión al comprar o alquilar una vivienda y favoreciéndose la elección de edificios de alta eficiencia energética por delante de otros que poseyeran un consumo más alto con las consecuentes emisiones nocivas al medioambiente asociadas. No obstante, la realidad que se produjo en los siguientes años fue diferente, radicando uno de sus problemas principales en la percepción del CEE por parte del usuario como un coste asociado a la compraventa y, sobre todo, falto de utilidad, posiblemente por el desconocimiento de lo que los indicadores significaban para el día a día del inquilino de la propiedad. Es por esto, que en este trabajo se ha investigado en ese necesario nexo de unión entre la ciudadanía sin conocimientos técnicos en eficiencia energética y el elemento diferenciador que debe representar el CEE. Para ello, se ha desarrollado una herramienta de cálculo de costes que parte de los indicadores principales de consumos de energía primaria que aparecen en el documento diferenciados: calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria. Se han estudiado, con base a los valores de fuentes oficiales como el Instituto para la Diversificación y el Ahorro Energético (IDAE) o la Red Eléctrica de España (REE), los costes asociados a los principales combustibles con los que se abastecen los equipos de producción de los edificios, con el fin de que el usuario pueda consultar el coste total base del edificio en el que se ha interesado, entrando así en la cadena de decisión de éste en la compraventa. Además, en este trabajo se han estudiado los valores de los edificios referencia de las versiones del Código Técnico de la Edificación de 2006, 2013 y 2020 describiéndose la evolución de los costes orientativos asociados a la eficiencia energética legislativa en nuestro país.
La Directiva 2002/91/CE abría hace ya casi veinte años la creación por parte de los países miembro de un procedimiento de certificación de eficiencia energética de edificios que fuera en consonancia con las políticas de esta índole de la Unión Europea (UE), cuya continuidad y evolución continúan a día de hoy con previsibles avances en los próximos años. Este procedimiento de certificación daba como resultado el correspondiente, y reconocido, certificado de eficiencia energética (CEE) el cual tenía la misión, según se puede leer en esta primigenia Directiva Europea, “que los consumidores puedan comparar y evaluar la eficiencia energética del edificio”. Era, por tanto, interés de la UE, fomentar que el CEE no fuera únicamente una herramienta técnica para los certificadores u otros agentes del sector de la construcción, sino que tenía que arrojar indicadores que pudieran ver y comparar los usuarios, entrando en su cadena de decisión al comprar o alquilar una vivienda y favoreciéndose la elección de edificios de alta eficiencia energética por delante de otros que poseyeran un consumo más alto con las consecuentes emisiones nocivas al medioambiente asociadas. No obstante, la realidad que se produjo en los siguientes años fue diferente, radicando uno de sus problemas principales en la percepción del CEE por parte del usuario como un coste asociado a la compraventa y, sobre todo, falto de utilidad, posiblemente por el desconocimiento de lo que los indicadores significaban para el día a día del inquilino de la propiedad. Es por esto, que en este trabajo se ha investigado en ese necesario nexo de unión entre la ciudadanía sin conocimientos técnicos en eficiencia energética y el elemento diferenciador que debe representar el CEE. Para ello, se ha desarrollado una herramienta de cálculo de costes que parte de los indicadores principales de consumos de energía primaria que aparecen en el documento diferenciados: calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria. Se han estudiado, con base a los valores de fuentes oficiales como el Instituto para la Diversificación y el Ahorro Energético (IDAE) o la Red Eléctrica de España (REE), los costes asociados a los principales combustibles con los que se abastecen los equipos de producción de los edificios, con el fin de que el usuario pueda consultar el coste total base del edificio en el que se ha interesado, entrando así en la cadena de decisión de éste en la compraventa. Además, en este trabajo se han estudiado los valores de los edificios referencia de las versiones del Código Técnico de la Edificación de 2006, 2013 y 2020 describiéndose la evolución de los costes orientativos asociados a la eficiencia energética legislativa en nuestro país.





