Protección y prevención frente al gas radón
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Fecha
2022-05Materia/s
Materia/s Unesco
3305.28 Regulaciones, Códigos y Especificaciones
Resumen
El radón es un gas radioactivo, incoloro, inodoro e insípido y, por lo tanto, imperceptible, que emiten de forma natural las rocas de la corteza terrestre, especialmente las graníticas. Desde el subsuelo este gas penetra en los edificios a través de grietas, fisuras, discontinuidades e incluso disuelto en agua. En España es considerado la segunda causa de cáncer de pulmón. El Código Técnico HS 6 establece un límite de exposición a 300 Bq/m3 anuales para locales habitables, estableciendo un listado de municipios afectados y los sistemas de prevención y protección frente a este gas nocivo. Dentro de estos sistemas se establecen las barreras, las cuales han de cumplir con los siguientes requisitos: *Continuidad en juntas y encuentros sellados. *Sellados de encuentros con elementos pasantes, como conducciones o similares. *No presentar fisuras que permitan el paso del radón por convección. *Durabilidad adecuada a la vida útil del edificio, sus condiciones y el mantenimiento previsto. Como barreras, se recogen los sistemas basados en láminas de TPO (Poliolefinas termoplásticas) con geotextil adherido. Conceptualmente el sistema funciona como una impermeabilización totalmente adherida a la losa de hormigón, gracias a la adhesión mecánica y solidaria que proporciona el geotextil de la cara superior cuando se hormigona directamente sobre él. Esto permite que, además de actuar como barrera frente al gas radón y al metano, sea también un sistema impermeable, incluso al agua salada, con una resistencia a la presión hidrostática de 7 bares. Esta particular característica es reconocida por las especificaciones de la norma americana ASTM D53, que indican para estos valores de presión la no existencia de migración lateral de agua. Los requerimientos de continuidad y sellado son resueltos mediante la aplicación de bandas autoadhesivas, tanto en los solapes de los rollos como en encuentros con puntos singulares, generando una unión 100% estanca. Esto permite una fácil aplicación, sin necesidad de utilización de sopletes de llama o aporte de aire caliente. Además, las barreras de láminas de TPO son muy resistentes desde el punto de vista mecánico, con capacidad de puentear defectos menores que puedan aparecer en las estructuras de hormigón y con una elevada resistencia al punzonamiento, lo que permite el vertido directo del hormigón de la losa sin necesidad de capas de protección intermedias, permitiendo una rápida ejecución del sistema. La elevada estimación de vida útil, resistencia a las raíces y a compresión, son cualidades añadidas que las hacen muy apropiadas para este tipo de aplicaciones, tanto en obra nueva como en rehabilitación. Los valores de coeficiente de exhalación, unidos a las características intrínsecas del producto, acordes a los requerimientos del CTE HS 6, permiten considerar este tipo de soluciones como sistemas óptimos de protección frente al gas radón.
El radón es un gas radioactivo, incoloro, inodoro e insípido y, por lo tanto, imperceptible, que emiten de forma natural las rocas de la corteza terrestre, especialmente las graníticas. Desde el subsuelo este gas penetra en los edificios a través de grietas, fisuras, discontinuidades e incluso disuelto en agua. En España es considerado la segunda causa de cáncer de pulmón. El Código Técnico HS 6 establece un límite de exposición a 300 Bq/m3 anuales para locales habitables, estableciendo un listado de municipios afectados y los sistemas de prevención y protección frente a este gas nocivo. Dentro de estos sistemas se establecen las barreras, las cuales han de cumplir con los siguientes requisitos: *Continuidad en juntas y encuentros sellados. *Sellados de encuentros con elementos pasantes, como conducciones o similares. *No presentar fisuras que permitan el paso del radón por convección. *Durabilidad adecuada a la vida útil del edificio, sus condiciones y el mantenimiento previsto. Como barreras, se recogen los sistemas basados en láminas de TPO (Poliolefinas termoplásticas) con geotextil adherido. Conceptualmente el sistema funciona como una impermeabilización totalmente adherida a la losa de hormigón, gracias a la adhesión mecánica y solidaria que proporciona el geotextil de la cara superior cuando se hormigona directamente sobre él. Esto permite que, además de actuar como barrera frente al gas radón y al metano, sea también un sistema impermeable, incluso al agua salada, con una resistencia a la presión hidrostática de 7 bares. Esta particular característica es reconocida por las especificaciones de la norma americana ASTM D53, que indican para estos valores de presión la no existencia de migración lateral de agua. Los requerimientos de continuidad y sellado son resueltos mediante la aplicación de bandas autoadhesivas, tanto en los solapes de los rollos como en encuentros con puntos singulares, generando una unión 100% estanca. Esto permite una fácil aplicación, sin necesidad de utilización de sopletes de llama o aporte de aire caliente. Además, las barreras de láminas de TPO son muy resistentes desde el punto de vista mecánico, con capacidad de puentear defectos menores que puedan aparecer en las estructuras de hormigón y con una elevada resistencia al punzonamiento, lo que permite el vertido directo del hormigón de la losa sin necesidad de capas de protección intermedias, permitiendo una rápida ejecución del sistema. La elevada estimación de vida útil, resistencia a las raíces y a compresión, son cualidades añadidas que las hacen muy apropiadas para este tipo de aplicaciones, tanto en obra nueva como en rehabilitación. Los valores de coeficiente de exhalación, unidos a las características intrínsecas del producto, acordes a los requerimientos del CTE HS 6, permiten considerar este tipo de soluciones como sistemas óptimos de protección frente al gas radón.





