La traída del agua a Sevilla. Del sistema de abastecimiento medieval a los acuíferos más caudalosos de la Sevilla contemporánea
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Fecha
2023-12Materia/s
Materia/s Unesco
Resumen
Desde el siglo XII hasta mediados del siglo XX, el suministro de agua para el consumo humano de Sevilla dependía generalmente de la captación y el aprovechamiento del agua proveniente principalmente del manantial de Santa Lucía a 20 km de distancia. Un camino del agua que, en el siglo XII, comenzaba su recorrido en Alcalá de Guadaíra por medio de unas galerías subterráneas de origen romano (qanats). Cuando el agua salía a la superficie se dirigía hacia el norte en forma de acequia a nivel del suelo para abastecer a los molinos harineros. El agua recorría así un sendero hasta alcanzar la cota donde conectaba con una gran arcada de ladrillo por la que se dirigía hacia la ciudad. Este acueducto es conocido comúnmente como los Caños de Carmona. El lugar de encuentro era donde actualmente se ubica el templete o el humilladero de la Cruz del Campo. Esta infraestructura hidráulica moría en una de las entradas principales de la ciudad en la muralla almohade; la Puerta de Carmona. En este trayecto destacaban elementos hidráulicos tan singulares como el molino subterráneo de la Mina o el arca principal de distribución de agua de la ciudad. Este artículo describe los pasos que se tomaron para trasladar el abastecimiento de agua desde este sistema medieval que aprovecha la gravedad para su distribución, hacia otros acuíferos más caudalosos al noroeste de la ciudad mediante la conducción forzada.
Desde el siglo XII hasta mediados del siglo XX, el suministro de agua para el consumo humano de Sevilla dependía generalmente de la captación y el aprovechamiento del agua proveniente principalmente del manantial de Santa Lucía a 20 km de distancia. Un camino del agua que, en el siglo XII, comenzaba su recorrido en Alcalá de Guadaíra por medio de unas galerías subterráneas de origen romano (qanats). Cuando el agua salía a la superficie se dirigía hacia el norte en forma de acequia a nivel del suelo para abastecer a los molinos harineros. El agua recorría así un sendero hasta alcanzar la cota donde conectaba con una gran arcada de ladrillo por la que se dirigía hacia la ciudad. Este acueducto es conocido comúnmente como los Caños de Carmona. El lugar de encuentro era donde actualmente se ubica el templete o el humilladero de la Cruz del Campo. Esta infraestructura hidráulica moría en una de las entradas principales de la ciudad en la muralla almohade; la Puerta de Carmona. En este trayecto destacaban elementos hidráulicos tan singulares como el molino subterráneo de la Mina o el arca principal de distribución de agua de la ciudad. Este artículo describe los pasos que se tomaron para trasladar el abastecimiento de agua desde este sistema medieval que aprovecha la gravedad para su distribución, hacia otros acuíferos más caudalosos al noroeste de la ciudad mediante la conducción forzada.





