Centro cultural infantil en Madrid: una nueva ampliación del museo nacional Reina Sofía
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Fecha
2024Materia/s Unesco
Resumen
El actual Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía ha pasado por diferentes épocas y sedes desde que se promovió su creación en los años 50. En su historia itinerante ha ocupado emblemáticos edificios de la ciudad de Madrid, hasta afianzar la posición que actualmente ocupa como referente urbano, cultural e hito arquitectónico. El proyecto de la ampliación del Centro de Arte pretende escribir una nueva página en la historia de esta institución museística, completando la manzana con un edificio que aporta una insólita dimensión al uso participativo en oposición a los espacios puramente expositivos. El carácter infraestructural determina también el sistema de construcción. Las piezas prefabricadas de gran escala se combinan a modo de mecano para formar el conjunto autoportante. El mundo laberíntico así creado, para el desarrollo de las actividades de educación, tiene vocación de espacio público. Se construye como analogía de la calle que se enrolla sobre sí misma, a modo de cinta, multiplicando las interrelaciones espaciales y los posibles e infinitos modos de recorrerla y descubrirla. Los espacios que la componen son grandes estrados para la realización de programas efímeros cambiantes, que se apoyan en las nuevas tecnologías y la interacción multimedia. A tal efecto se distinguen dos categorías de lugares dentro del edificio: los comprimidos y los expandidos. La influencia de la construcción naval en esta propuesta es significativa, no tanto en el plano de apropiaciones literales o formales, sino en una buscada analogía conceptual. Se puede definir el objeto arquitectónico como un artefacto flotante en toda regla, debido a su forma de colocarse sobre el terreno como un navío varado. Los accesos peatonales desde la calle Hospital se establecen a través de las uniones puntuales por medio de pasarelas, rampas articuladas en tierra, que permiten alcanzar la posición adecuada con el "buque". El papel desempeñado por los astilleros en la construcción naval es sustituido por el de los talleres de prefabricación de las grandes piezas que componen el conjunto. Los elementos del mecano se refuerzan con costillas, a modo de armazones de los barcos. Los “mega-sillares” transitables se conforman de duraluminio, ampliamente utilizado en construcción de aeronaves, para ser ensamblados en obra. La vocación de la inmaterialidad rige el conjunto. Esta decisión implica una drástica disminución de tiempos de montaje del edificio in-situ, inspirándose en construcciones efímeras metálicas de gran envergadura, que han acabado por ser conservadas, como la Tour Eiffel de París. La nueva museología no es más que un punto de inflexión que diversifica el discurso imperante en torno al museo, aboga por su vocación social y su carácter interdisciplinario. Adaptar las tecnologías multimedia en cualquier propuesta museográfica es la mejor estrategia de marketing y difusión de la gestión del propio museo. El Centro Cultural Infantil se construye con el propósito de ser un lugar donde el público deja de ser un mero elemento pasivo que contempla. Busca, a su vez, que el usuario participe y colabore en la creación y desarrollo de sus actividades.
El actual Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía ha pasado por diferentes épocas y sedes desde que se promovió su creación en los años 50. En su historia itinerante ha ocupado emblemáticos edificios de la ciudad de Madrid, hasta afianzar la posición que actualmente ocupa como referente urbano, cultural e hito arquitectónico. El proyecto de la ampliación del Centro de Arte pretende escribir una nueva página en la historia de esta institución museística, completando la manzana con un edificio que aporta una insólita dimensión al uso participativo en oposición a los espacios puramente expositivos. El carácter infraestructural determina también el sistema de construcción. Las piezas prefabricadas de gran escala se combinan a modo de mecano para formar el conjunto autoportante. El mundo laberíntico así creado, para el desarrollo de las actividades de educación, tiene vocación de espacio público. Se construye como analogía de la calle que se enrolla sobre sí misma, a modo de cinta, multiplicando las interrelaciones espaciales y los posibles e infinitos modos de recorrerla y descubrirla. Los espacios que la componen son grandes estrados para la realización de programas efímeros cambiantes, que se apoyan en las nuevas tecnologías y la interacción multimedia. A tal efecto se distinguen dos categorías de lugares dentro del edificio: los comprimidos y los expandidos. La influencia de la construcción naval en esta propuesta es significativa, no tanto en el plano de apropiaciones literales o formales, sino en una buscada analogía conceptual. Se puede definir el objeto arquitectónico como un artefacto flotante en toda regla, debido a su forma de colocarse sobre el terreno como un navío varado. Los accesos peatonales desde la calle Hospital se establecen a través de las uniones puntuales por medio de pasarelas, rampas articuladas en tierra, que permiten alcanzar la posición adecuada con el "buque". El papel desempeñado por los astilleros en la construcción naval es sustituido por el de los talleres de prefabricación de las grandes piezas que componen el conjunto. Los elementos del mecano se refuerzan con costillas, a modo de armazones de los barcos. Los “mega-sillares” transitables se conforman de duraluminio, ampliamente utilizado en construcción de aeronaves, para ser ensamblados en obra. La vocación de la inmaterialidad rige el conjunto. Esta decisión implica una drástica disminución de tiempos de montaje del edificio in-situ, inspirándose en construcciones efímeras metálicas de gran envergadura, que han acabado por ser conservadas, como la Tour Eiffel de París. La nueva museología no es más que un punto de inflexión que diversifica el discurso imperante en torno al museo, aboga por su vocación social y su carácter interdisciplinario. Adaptar las tecnologías multimedia en cualquier propuesta museográfica es la mejor estrategia de marketing y difusión de la gestión del propio museo. El Centro Cultural Infantil se construye con el propósito de ser un lugar donde el público deja de ser un mero elemento pasivo que contempla. Busca, a su vez, que el usuario participe y colabore en la creación y desarrollo de sus actividades.





