Proyectos, gestión y participación del arquitecto técnico
Metadatos
Mostrar el registro completo del ítemAutor
Fecha
2018Materia/s
Resumen
Un proyecto genera un producto, un servicio o un resultado único. Gestionar un proyecto es aplicar conocimientos, habilidades, herramientas y técnicas a las actividades para cumplir con sus requisitos. Fundamentalmente deben equilibrase las restricciones: -- alcance (que) -- plazo (cuando) -- presupuesto (cuanto) -- calidad (como) – recursos (quien) -- riesgos (negativos y positivos)… Es decir, debe conseguirse que haya orden. Para ello a nuestro alrededor encontramos guías, como la del Project Manager Institut (PMI), que contiene un estándar, reconocido a nivel mundial, para el desarrollo de la gestión de proyectos. Disponemos de metodologías como el Building Information Modeling (BIM) para llevar a cabo una modelización y construcción virtual de los proyectos a desarrollar. Y nosotros, los arquitectos técnicos, tenemos conocimientos y habilidades que se antojan fundamentales en el desarrollo de cualquier proyecto de construcción, independientemente de donde sea obligatoria por ley nuestra figura. Debemos focalizar nuestros esfuerzos, no sólo en mantener nuestras atribuciones, sino también en aumentar la profesionalización en cuanto a gestión de proyectos se refiere dentro del sector, ya que lo deseable es que nos necesiten no que seamos una imposición. No es un camino fácil, pero es una traje a nuestra medida, debemos redoblar esfuerzos en aportar valor a nuestras ya citadas aptitudes que nos permitan abrirnos fronteras donde somos desconocidos, hablando un lenguaje internacional, siendo Quantity Surveyors (QS), Project Managers Profesionales (PMP) y ayudándonos de BIM para mejorar nuestro desempeño gestionando las restricciones de los proyectos que encaremos, anticipando la toma de decisiones y respondiendo a los problemas y oportunidades que surjan durante su vida.
Un proyecto genera un producto, un servicio o un resultado único. Gestionar un proyecto es aplicar conocimientos, habilidades, herramientas y técnicas a las actividades para cumplir con sus requisitos. Fundamentalmente deben equilibrase las restricciones: -- alcance (que) -- plazo (cuando) -- presupuesto (cuanto) -- calidad (como) – recursos (quien) -- riesgos (negativos y positivos)… Es decir, debe conseguirse que haya orden. Para ello a nuestro alrededor encontramos guías, como la del Project Manager Institut (PMI), que contiene un estándar, reconocido a nivel mundial, para el desarrollo de la gestión de proyectos. Disponemos de metodologías como el Building Information Modeling (BIM) para llevar a cabo una modelización y construcción virtual de los proyectos a desarrollar. Y nosotros, los arquitectos técnicos, tenemos conocimientos y habilidades que se antojan fundamentales en el desarrollo de cualquier proyecto de construcción, independientemente de donde sea obligatoria por ley nuestra figura. Debemos focalizar nuestros esfuerzos, no sólo en mantener nuestras atribuciones, sino también en aumentar la profesionalización en cuanto a gestión de proyectos se refiere dentro del sector, ya que lo deseable es que nos necesiten no que seamos una imposición. No es un camino fácil, pero es una traje a nuestra medida, debemos redoblar esfuerzos en aportar valor a nuestras ya citadas aptitudes que nos permitan abrirnos fronteras donde somos desconocidos, hablando un lenguaje internacional, siendo Quantity Surveyors (QS), Project Managers Profesionales (PMP) y ayudándonos de BIM para mejorar nuestro desempeño gestionando las restricciones de los proyectos que encaremos, anticipando la toma de decisiones y respondiendo a los problemas y oportunidades que surjan durante su vida.





