Contratación colaborativa como motor de transformación y sostenibilidad en proyectos de construcción
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Fecha
2026Materia/s
Materia/s Unesco
Resumen
La transición del sector de la construcción hacia modelos más sostenibles, eficientes y alineados con los objetivos globales de descarbonización exige revisar en profundidad los mecanismos actuales de contratación. Los modelos vigentes, basados principalmente en la transferencia del riesgo y en dinámicas contractuales fragmentadas, dificultan la innovación, reducen la transparencia y limitan la capacidad de los equipos para crear valor optimizando soluciones. En este contexto, la contratación colaborativa se presenta como un motor de cambio capaz de transformar las relaciones y responsabilidades entre los agentes intervinientes, promoviendo la alineación de objetivos, la transparencia y la toma de decisiones conjunta. Este enfoque permite optimizar recursos, reducir retrabajos y fomentar prácticas que integran criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ESG). A esta transición se suma un reto legislativo español: la necesidad de revisar la Ley de Ordenación de la Edificación para dar cobertura a modelos contractuales colaborativos que hoy carecen de encaje normativo. Frente al modelo llave en mano, basado en la transferencia unilateral del riesgo al contratista, enfoques como Integrated Project Delivery (IPD) proponen contratos multiparte en los que diseñar, proyectar y construir se conciben como actividades integradas y gobernadas de forma conjunta compartiendo riesgos positivos y negativos. Sin un marco jurídico que reconozca expresamente estas metodologías y los agentes que las hacen posibles, su implementación queda limitada pese a la evidencia internacional de sus beneficios y a la creciente demanda del sector. La metodología empleada en este estudio combina una revisión comparada de marcos contractuales colaborativos internacionales, un análisis de prácticas Lean aplicadas en proyectos reales y la evaluación de casos de estudio en los que IPD ha sido implementado. Esta aproximación permite identificar patrones comunes, requisitos organizativos clave y efectos medibles sobre sostenibilidad, productividad y fiabilidad del proyecto. Se detalla cómo los modelos contractuales colaborativos como IPD, apoyados en herramientas Lean, actúan como catalizadores de la sostenibilidad y del desempeño global del proyecto. Se identifican los elementos clave que lo hacen posible: integración temprana de agentes, flujos de información transparentes, gobernanza compartida, métricas comunes, incentivos colectivos y decisiones basadas en ciclo de vida. Estos factores contribuyen a un uso más racional de los recursos, a la reducción de residuos y a una mayor estabilidad en costes, plazos y alcance, reforzando la predictibilidad y la eficiencia productiva. Igualmente, se identifican las principales barreras para su adopción en España (culturales, contractuales, organizativas y regulatorias) y se proponen estrategias para facilitar la transición hacia modelos colaborativos, especialmente en iniciativas orientadas a la industrialización, la eficiencia energética, la economía circular y la digitalización. En conclusión, la colaboración contractual se configura como un auténtico sistema de gobernanza orientado al valor que impulsa un cambio estructural en la manera de planificar, coordinar y ejecutar proyectos de construcción. Basada en principios Lean y Agile, permite incrementar la eficiencia, reducir desperdicios, reforzar la transparencia y la trazabilidad, alineando los compromisos mediante el contrato multiparte como una herramienta estratégica para avanzar hacia un sector más sostenible, resiliente e innovador.
La transición del sector de la construcción hacia modelos más sostenibles, eficientes y alineados con los objetivos globales de descarbonización exige revisar en profundidad los mecanismos actuales de contratación. Los modelos vigentes, basados principalmente en la transferencia del riesgo y en dinámicas contractuales fragmentadas, dificultan la innovación, reducen la transparencia y limitan la capacidad de los equipos para crear valor optimizando soluciones. En este contexto, la contratación colaborativa se presenta como un motor de cambio capaz de transformar las relaciones y responsabilidades entre los agentes intervinientes, promoviendo la alineación de objetivos, la transparencia y la toma de decisiones conjunta. Este enfoque permite optimizar recursos, reducir retrabajos y fomentar prácticas que integran criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ESG). A esta transición se suma un reto legislativo español: la necesidad de revisar la Ley de Ordenación de la Edificación para dar cobertura a modelos contractuales colaborativos que hoy carecen de encaje normativo. Frente al modelo llave en mano, basado en la transferencia unilateral del riesgo al contratista, enfoques como Integrated Project Delivery (IPD) proponen contratos multiparte en los que diseñar, proyectar y construir se conciben como actividades integradas y gobernadas de forma conjunta compartiendo riesgos positivos y negativos. Sin un marco jurídico que reconozca expresamente estas metodologías y los agentes que las hacen posibles, su implementación queda limitada pese a la evidencia internacional de sus beneficios y a la creciente demanda del sector. La metodología empleada en este estudio combina una revisión comparada de marcos contractuales colaborativos internacionales, un análisis de prácticas Lean aplicadas en proyectos reales y la evaluación de casos de estudio en los que IPD ha sido implementado. Esta aproximación permite identificar patrones comunes, requisitos organizativos clave y efectos medibles sobre sostenibilidad, productividad y fiabilidad del proyecto. Se detalla cómo los modelos contractuales colaborativos como IPD, apoyados en herramientas Lean, actúan como catalizadores de la sostenibilidad y del desempeño global del proyecto. Se identifican los elementos clave que lo hacen posible: integración temprana de agentes, flujos de información transparentes, gobernanza compartida, métricas comunes, incentivos colectivos y decisiones basadas en ciclo de vida. Estos factores contribuyen a un uso más racional de los recursos, a la reducción de residuos y a una mayor estabilidad en costes, plazos y alcance, reforzando la predictibilidad y la eficiencia productiva. Igualmente, se identifican las principales barreras para su adopción en España (culturales, contractuales, organizativas y regulatorias) y se proponen estrategias para facilitar la transición hacia modelos colaborativos, especialmente en iniciativas orientadas a la industrialización, la eficiencia energética, la economía circular y la digitalización. En conclusión, la colaboración contractual se configura como un auténtico sistema de gobernanza orientado al valor que impulsa un cambio estructural en la manera de planificar, coordinar y ejecutar proyectos de construcción. Basada en principios Lean y Agile, permite incrementar la eficiencia, reducir desperdicios, reforzar la transparencia y la trazabilidad, alineando los compromisos mediante el contrato multiparte como una herramienta estratégica para avanzar hacia un sector más sostenible, resiliente e innovador.
The transition of the construction sector towards more sustainable and efficient models aligned with global decarbonisation goals requires an in-depth review of current procurement mechanisms. The existing models, based mainly on risk transfer and fragmented contractual dynamics, hinder innovation, reduce transparency and limit the ability of teams to create value by optimising solutions. In this context, collaborative contracting is presented as a driver of change capable of transforming the relationships and responsibilities among the agents involved, promoting alignment of objectives, transparency and joint decision-making. This approach makes it possible to optimise resources, reduce rework and foster practices that integrate environmental, social and governance (ESG) criteria. This transition is accompanied by a Spanish legislative challenge: the need to revise the Building Planning Act in order to provide coverage for collaborative contractual models that currently lack regulatory fit. In contrast to the turnkey model, based on the unilateral transfer of risk to the contractor, approaches such as Integrated Project Delivery (IPD) propose multi-party contracts in which design, project development and construction are conceived as integrated activities governed jointly, sharing both positive and negative risks. Without a legal framework that expressly recognises these methodologies and the agents that make them possible, their implementation remains limited despite international evidence of their benefits and the sector's growing demand. The methodology used in this study combines a comparative review of international collaborative contractual frameworks, an analysis of Lean practices applied in real projects and the evaluation of case studies in which IPD has been implemented. This approach makes it possible to identify common patterns, key organisational requirements and measurable effects on sustainability, productivity and project reliability. The study details how collaborative contractual models such as IPD, supported by Lean tools, act as catalysts for sustainability and overall project performance. The key elements that make this possible are identified: early integration of agents, transparent information flows, shared governance, common metrics, collective incentives and life-cycle-based decisions. These factors contribute to a more rational use of resources, to waste reduction and to greater stability in costs, deadlines and scope, reinforcing predictability and productive efficiency. Likewise, the main barriers to its adoption in Spain are identified (cultural, contractual, organisational and regulatory), and strategies are proposed to facilitate the transition towards collaborative models, especially in initiatives oriented towards industrialisation, energy efficiency, the circular economy and digitalisation. In conclusion, contractual collaboration is configured as a genuine value-oriented governance system that drives a structural change in the way construction projects are planned, coordinated and executed. Based on Lean and Agile principles, it makes it possible to increase efficiency, reduce waste, strengthen transparency and traceability, aligning commitments through the multi-party contract as a strategic tool for moving towards a more sustainable, resilient and innovative sector.
The transition of the construction sector towards more sustainable and efficient models aligned with global decarbonisation goals requires an in-depth review of current procurement mechanisms. The existing models, based mainly on risk transfer and fragmented contractual dynamics, hinder innovation, reduce transparency and limit the ability of teams to create value by optimising solutions. In this context, collaborative contracting is presented as a driver of change capable of transforming the relationships and responsibilities among the agents involved, promoting alignment of objectives, transparency and joint decision-making. This approach makes it possible to optimise resources, reduce rework and foster practices that integrate environmental, social and governance (ESG) criteria. This transition is accompanied by a Spanish legislative challenge: the need to revise the Building Planning Act in order to provide coverage for collaborative contractual models that currently lack regulatory fit. In contrast to the turnkey model, based on the unilateral transfer of risk to the contractor, approaches such as Integrated Project Delivery (IPD) propose multi-party contracts in which design, project development and construction are conceived as integrated activities governed jointly, sharing both positive and negative risks. Without a legal framework that expressly recognises these methodologies and the agents that make them possible, their implementation remains limited despite international evidence of their benefits and the sector's growing demand. The methodology used in this study combines a comparative review of international collaborative contractual frameworks, an analysis of Lean practices applied in real projects and the evaluation of case studies in which IPD has been implemented. This approach makes it possible to identify common patterns, key organisational requirements and measurable effects on sustainability, productivity and project reliability. The study details how collaborative contractual models such as IPD, supported by Lean tools, act as catalysts for sustainability and overall project performance. The key elements that make this possible are identified: early integration of agents, transparent information flows, shared governance, common metrics, collective incentives and life-cycle-based decisions. These factors contribute to a more rational use of resources, to waste reduction and to greater stability in costs, deadlines and scope, reinforcing predictability and productive efficiency. Likewise, the main barriers to its adoption in Spain are identified (cultural, contractual, organisational and regulatory), and strategies are proposed to facilitate the transition towards collaborative models, especially in initiatives oriented towards industrialisation, energy efficiency, the circular economy and digitalisation. In conclusion, contractual collaboration is configured as a genuine value-oriented governance system that drives a structural change in the way construction projects are planned, coordinated and executed. Based on Lean and Agile principles, it makes it possible to increase efficiency, reduce waste, strengthen transparency and traceability, aligning commitments through the multi-party contract as a strategic tool for moving towards a more sustainable, resilient and innovative sector.





