Medición de concentraciones de gas radón y dióxido de carbono en edificaciones
Metadatos
Mostrar el registro completo del ítemAutor
Fecha
2026Materia/s
Materia/s Unesco
2501.09 Radiactividad Atmosférica
3308 Ingeniería y Tecnología del Medio Ambiente
Resumen
En aras de contribuir con la prevención de posibles enfermedades contraídas por los usuarios en los edificios, se ha analizado la calidad del aire interior a través de la medición de dos factores determinantes, el gas radón y la concentración de dióxido de carbono, creando así espacios seguros para los futuros inquilinos. España es uno de los países que más ha tardado en implantar una normativa en materia de protección frente al radón en comparación con otros países europeos como Reino Unido e Irlanda, u otros como Estados Unidos y Canadá. Por ello, este estudio desarrolla un análisis de estos parámetros con el propósito de incorporar procedimientos de medición en las obras tras la ejecución de los edificios para asegurar ambientes seguros. La medición se ha llevado a cabo en zonas de España donde previsiblemente existe una alta presencia de gas radón, complementándolo en algunos casos con el análisis de la concentración de dióxido de carbono en el aire. Para ello, se han utilizado dos medidores los cuales registran los datos de forma continua, siguiendo las directrices de muestreo del Apéndice C del Documento Básico HS 6 de protección frente a la exposición de radón. Estas concentraciones han sido comparadas con los valores de referencia a partir de los cuales la Organización Mundial de la Salud (100Bq/m3) y el Código Técnico de la Edificación (300Bq/m3) consideran perjudiciales para la salud, lo que permite determinar la necesidad de instalar sistemas de protección en los edificios objeto de estudio. Simultáneamente, se ha estudiado la correlación que existe entre las concentraciones de radón y de dióxido de carbono con otros parámetros como la temperatura y la humedad. Además, se ha considerado la influencia de la estacionalidad en los resultados de la medición. Durante el periodo del invierno, la concentración de gas radón y de dióxido de carbono puede ser más pronunciada debido a la falta de ventilación en esta época, pudiendo tener un impacto significativo en los resultados. De este estudio se concluye que en todos los edificios analizados se ha superado en algún momento el límite de concentración de radón establecido por la Organización Mundial de la Salud y, en algunos casos, el indicado por el Código Técnico de la Edificación. Además, no se ha detectado una correlación determinante entre la concentración de radón y dióxido de carbono con la temperatura y la humedad. Por ello, se considera la necesidad de establecer protocolos de medición no solo en obra nueva, sino también en los edificios existentes, así como medidas de protección frente al radón, principalmente.
En aras de contribuir con la prevención de posibles enfermedades contraídas por los usuarios en los edificios, se ha analizado la calidad del aire interior a través de la medición de dos factores determinantes, el gas radón y la concentración de dióxido de carbono, creando así espacios seguros para los futuros inquilinos. España es uno de los países que más ha tardado en implantar una normativa en materia de protección frente al radón en comparación con otros países europeos como Reino Unido e Irlanda, u otros como Estados Unidos y Canadá. Por ello, este estudio desarrolla un análisis de estos parámetros con el propósito de incorporar procedimientos de medición en las obras tras la ejecución de los edificios para asegurar ambientes seguros. La medición se ha llevado a cabo en zonas de España donde previsiblemente existe una alta presencia de gas radón, complementándolo en algunos casos con el análisis de la concentración de dióxido de carbono en el aire. Para ello, se han utilizado dos medidores los cuales registran los datos de forma continua, siguiendo las directrices de muestreo del Apéndice C del Documento Básico HS 6 de protección frente a la exposición de radón. Estas concentraciones han sido comparadas con los valores de referencia a partir de los cuales la Organización Mundial de la Salud (100Bq/m3) y el Código Técnico de la Edificación (300Bq/m3) consideran perjudiciales para la salud, lo que permite determinar la necesidad de instalar sistemas de protección en los edificios objeto de estudio. Simultáneamente, se ha estudiado la correlación que existe entre las concentraciones de radón y de dióxido de carbono con otros parámetros como la temperatura y la humedad. Además, se ha considerado la influencia de la estacionalidad en los resultados de la medición. Durante el periodo del invierno, la concentración de gas radón y de dióxido de carbono puede ser más pronunciada debido a la falta de ventilación en esta época, pudiendo tener un impacto significativo en los resultados. De este estudio se concluye que en todos los edificios analizados se ha superado en algún momento el límite de concentración de radón establecido por la Organización Mundial de la Salud y, en algunos casos, el indicado por el Código Técnico de la Edificación. Además, no se ha detectado una correlación determinante entre la concentración de radón y dióxido de carbono con la temperatura y la humedad. Por ello, se considera la necesidad de establecer protocolos de medición no solo en obra nueva, sino también en los edificios existentes, así como medidas de protección frente al radón, principalmente.
In order to help prevent possible diseases contracted by building users, indoor air quality has been analysed by measuring two determining factors, radon gas and carbon dioxide concentration, thereby creating safe spaces for future occupants. Spain is one of the countries that has taken longest to implement regulations on protection against radon compared with other European countries such as the United Kingdom and Ireland, and others such as the United States and Canada. Therefore, this study develops an analysis of these parameters with the purpose of incorporating measurement procedures in works after the execution of buildings in order to ensure safe environments. The measurements were carried out in areas of Spain where a high presence of radon gas is expected, in some cases complemented by the analysis of carbon dioxide concentration in the air. To this end, two meters were used, which record data continuously, following the sampling guidelines in Appendix C of Basic Document HS 6 on protection against exposure to radon. These concentrations have been compared with the reference values above which the World Health Organization (100 Bq/m3) and the Technical Building Code (300 Bq/m3) consider them harmful to health, making it possible to determine the need to install protection systems in the buildings under study. Simultaneously, the correlation between radon and carbon dioxide concentrations and other parameters such as temperature and humidity has been studied. In addition, the influence of seasonality on the measurement results has been considered. During the winter period, the concentration of radon gas and carbon dioxide may be more pronounced due to the lack of ventilation at this time of year, which can have a significant impact on the results. This study concludes that, in all the buildings analysed, the radon concentration limit established by the World Health Organization was exceeded at some point and, in some cases, so was the limit indicated by the Technical Building Code. Furthermore, no determining correlation was detected between the concentration of radon and carbon dioxide and temperature and humidity. For this reason, it is considered necessary to establish measurement protocols not only in new construction, but also in existing buildings, as well as protection measures against radon, mainly.
In order to help prevent possible diseases contracted by building users, indoor air quality has been analysed by measuring two determining factors, radon gas and carbon dioxide concentration, thereby creating safe spaces for future occupants. Spain is one of the countries that has taken longest to implement regulations on protection against radon compared with other European countries such as the United Kingdom and Ireland, and others such as the United States and Canada. Therefore, this study develops an analysis of these parameters with the purpose of incorporating measurement procedures in works after the execution of buildings in order to ensure safe environments. The measurements were carried out in areas of Spain where a high presence of radon gas is expected, in some cases complemented by the analysis of carbon dioxide concentration in the air. To this end, two meters were used, which record data continuously, following the sampling guidelines in Appendix C of Basic Document HS 6 on protection against exposure to radon. These concentrations have been compared with the reference values above which the World Health Organization (100 Bq/m3) and the Technical Building Code (300 Bq/m3) consider them harmful to health, making it possible to determine the need to install protection systems in the buildings under study. Simultaneously, the correlation between radon and carbon dioxide concentrations and other parameters such as temperature and humidity has been studied. In addition, the influence of seasonality on the measurement results has been considered. During the winter period, the concentration of radon gas and carbon dioxide may be more pronounced due to the lack of ventilation at this time of year, which can have a significant impact on the results. This study concludes that, in all the buildings analysed, the radon concentration limit established by the World Health Organization was exceeded at some point and, in some cases, so was the limit indicated by the Technical Building Code. Furthermore, no determining correlation was detected between the concentration of radon and carbon dioxide and temperature and humidity. For this reason, it is considered necessary to establish measurement protocols not only in new construction, but also in existing buildings, as well as protection measures against radon, mainly.





