Automatización del control de producción en obra e impacto en la planificación utilizando metodología BIM
Metadata
Show full item recordAuthor
Date
2026Subject/s
Unesco Subject/s
Abstract
En el sector Arquitectura, Ingeniería, Construcción y Operaciones (AECO), la adopción de la metodología BIM ha dejado de ser una práctica aislada para consolidarse progresivamente como estándar de trabajo. No obstante, su implantación continúa siendo desigual a lo largo de las distintas fases del proceso edificatorio. Mientras que los agentes vinculados al diseño presentan un grado de madurez más avanzado, los intervinientes posteriores — especialmente las empresas constructoras y, en última instancia, las entidades explotadoras — evidencian una incorporación más tardía. Esta heterogeneidad condiciona el rendimiento y el alcance efectivo de la metodología BIM según las necesidades específicas de cada agente. En el ámbito de la construcción, uno de los usos de mayor impacto es la obtención de mediciones y el seguimiento del avance de ejecución. Tradicionalmente, estas tareas se han realizado mediante procedimientos manuales basados en medición directa en obra, con el consiguiente consumo de tiempo, riesgo de error y baja trazabilidad. La incorporación de BIM permite replantear este enfoque, haciendo innecesarias muchas de estas labores repetitivas y habilitando una gestión del control de producción basada en datos del modelo. El objetivo de este trabajo es desarrollar un procedimiento que utilice el modelo BIM como soporte principal para el control de producción en obra, así como definir un flujo operativo para la actualización sistemática de la planificación. La toma de datos del avance se plantea de forma digital a través de dos vías complementarias: (1) checklists asociados a viviendas y a actividades del secuencial de obra, orientados principalmente a trabajos interiores; y (2) marcado directo en el modelo de los elementos ejecutados, especialmente en partidas de estructura, fachada, urbanización y zonas comunes. En el primero, los datos consignados en los checklists se transfieren al modelo mediante programación, garantizando la obtención de mediciones actualizadas. Estos checklists se vinculan al modelo BIM a través de la zonificación del proyecto y de la codificación de actividades del secuencial. Para optimizar el acceso al checklist en la obra, se emplean códigos QR ubicados en las puertas de las viviendas, facilitando una consulta rápida por parte de los equipos de obra. En el segundo caso, el avance queda registrado de manera inmediata en el propio modelo, permitiendo extraer igualmente de forma automática la medición ejecutada. El procedimiento reduce significativamente la carga operativa de la toma de datos, ya que el personal de obra únicamente debe verificar la ejecución de actividades concretas (p. Ej., plastón, solados, primera mano de pintura, encintado de tabiquería de cartón-yeso), mientras el sistema calcula automáticamente las mediciones por vivienda y actividad. Finalmente, el avance registrado se integra en la planificación mediante BEXEL, donde el modelo se encuentra vinculado a la programación y al presupuesto. Esto permite gestionar el control de producción y su impacto sobre plazos de manera digital, trazable y transparente.
En el sector Arquitectura, Ingeniería, Construcción y Operaciones (AECO), la adopción de la metodología BIM ha dejado de ser una práctica aislada para consolidarse progresivamente como estándar de trabajo. No obstante, su implantación continúa siendo desigual a lo largo de las distintas fases del proceso edificatorio. Mientras que los agentes vinculados al diseño presentan un grado de madurez más avanzado, los intervinientes posteriores — especialmente las empresas constructoras y, en última instancia, las entidades explotadoras — evidencian una incorporación más tardía. Esta heterogeneidad condiciona el rendimiento y el alcance efectivo de la metodología BIM según las necesidades específicas de cada agente. En el ámbito de la construcción, uno de los usos de mayor impacto es la obtención de mediciones y el seguimiento del avance de ejecución. Tradicionalmente, estas tareas se han realizado mediante procedimientos manuales basados en medición directa en obra, con el consiguiente consumo de tiempo, riesgo de error y baja trazabilidad. La incorporación de BIM permite replantear este enfoque, haciendo innecesarias muchas de estas labores repetitivas y habilitando una gestión del control de producción basada en datos del modelo. El objetivo de este trabajo es desarrollar un procedimiento que utilice el modelo BIM como soporte principal para el control de producción en obra, así como definir un flujo operativo para la actualización sistemática de la planificación. La toma de datos del avance se plantea de forma digital a través de dos vías complementarias: (1) checklists asociados a viviendas y a actividades del secuencial de obra, orientados principalmente a trabajos interiores; y (2) marcado directo en el modelo de los elementos ejecutados, especialmente en partidas de estructura, fachada, urbanización y zonas comunes. En el primero, los datos consignados en los checklists se transfieren al modelo mediante programación, garantizando la obtención de mediciones actualizadas. Estos checklists se vinculan al modelo BIM a través de la zonificación del proyecto y de la codificación de actividades del secuencial. Para optimizar el acceso al checklist en la obra, se emplean códigos QR ubicados en las puertas de las viviendas, facilitando una consulta rápida por parte de los equipos de obra. En el segundo caso, el avance queda registrado de manera inmediata en el propio modelo, permitiendo extraer igualmente de forma automática la medición ejecutada. El procedimiento reduce significativamente la carga operativa de la toma de datos, ya que el personal de obra únicamente debe verificar la ejecución de actividades concretas (p. Ej., plastón, solados, primera mano de pintura, encintado de tabiquería de cartón-yeso), mientras el sistema calcula automáticamente las mediciones por vivienda y actividad. Finalmente, el avance registrado se integra en la planificación mediante BEXEL, donde el modelo se encuentra vinculado a la programación y al presupuesto. Esto permite gestionar el control de producción y su impacto sobre plazos de manera digital, trazable y transparente.
In the Architecture, Engineering, Construction and Operations (AECO) sector, the adoption of the BIM methodology has ceased to be an isolated practice and has progressively become established as a working standard. However, its implementation remains uneven across the different phases of the building process. While stakeholders involved in design show a more advanced level of maturity, later participants—especially construction companies and, ultimately, operating entities—show a later incorporation of the methodology. This heterogeneity affects the performance and effective scope of BIM according to the specific needs of each stakeholder. In the field of construction, one of the highest-impact uses is the extraction of quantities and the monitoring of construction progress. Traditionally, these tasks have been carried out through manual procedures based on direct on-site measurement, with the consequent time consumption, risk of error and low traceability. The incorporation of BIM makes it possible to rethink this approach, rendering many of these repetitive tasks unnecessary and enabling production control management based on model data. The objective of this work is to develop a procedure that uses the BIM model as the main support for production control on site, as well as to define an operational workflow for the systematic updating of the schedule. Progress data collection is proposed digitally through two complementary methods: (1) checklists associated with dwellings and with activities in the construction sequence, mainly aimed at interior works; and (2) direct marking in the model of the elements executed, especially for structural works, façades, urban development and common areas. In the first method, the data entered in the checklists are transferred to the model through programming, ensuring the extraction of updated quantities. These checklists are linked to the BIM model through the project zoning and the coding of the activities in the construction sequence. To optimise access to the checklist on site, QR codes are placed on the doors of the dwellings, facilitating quick consultation by site teams. In the second case, progress is recorded immediately in the model itself, also allowing the executed quantity to be extracted automatically. The procedure significantly reduces the operational burden of data collection, since site personnel only need to verify the execution of specific activities, such as screeds, floor tiling, first coat of paint or taping of plasterboard partitions, while the system automatically calculates quantities by dwelling and activity. Finally, the recorded progress is integrated into the planning process through BEXEL, where the model is linked to the schedule and the budget. This makes it possible to manage production control and its impact on deadlines in a digital, traceable and transparent way.
In the Architecture, Engineering, Construction and Operations (AECO) sector, the adoption of the BIM methodology has ceased to be an isolated practice and has progressively become established as a working standard. However, its implementation remains uneven across the different phases of the building process. While stakeholders involved in design show a more advanced level of maturity, later participants—especially construction companies and, ultimately, operating entities—show a later incorporation of the methodology. This heterogeneity affects the performance and effective scope of BIM according to the specific needs of each stakeholder. In the field of construction, one of the highest-impact uses is the extraction of quantities and the monitoring of construction progress. Traditionally, these tasks have been carried out through manual procedures based on direct on-site measurement, with the consequent time consumption, risk of error and low traceability. The incorporation of BIM makes it possible to rethink this approach, rendering many of these repetitive tasks unnecessary and enabling production control management based on model data. The objective of this work is to develop a procedure that uses the BIM model as the main support for production control on site, as well as to define an operational workflow for the systematic updating of the schedule. Progress data collection is proposed digitally through two complementary methods: (1) checklists associated with dwellings and with activities in the construction sequence, mainly aimed at interior works; and (2) direct marking in the model of the elements executed, especially for structural works, façades, urban development and common areas. In the first method, the data entered in the checklists are transferred to the model through programming, ensuring the extraction of updated quantities. These checklists are linked to the BIM model through the project zoning and the coding of the activities in the construction sequence. To optimise access to the checklist on site, QR codes are placed on the doors of the dwellings, facilitating quick consultation by site teams. In the second case, progress is recorded immediately in the model itself, also allowing the executed quantity to be extracted automatically. The procedure significantly reduces the operational burden of data collection, since site personnel only need to verify the execution of specific activities, such as screeds, floor tiling, first coat of paint or taping of plasterboard partitions, while the system automatically calculates quantities by dwelling and activity. Finally, the recorded progress is integrated into the planning process through BEXEL, where the model is linked to the schedule and the budget. This makes it possible to manage production control and its impact on deadlines in a digital, traceable and transparent way.





