Rehabilitación patrimonial y control de ejecución: una mirada desde la singularidad
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Date
2026Subject/s
Abstract
La rehabilitación y conservación del patrimonio edificado es fundamental para preservar la identidad cultural y revitalizar áreas urbanas históricas, al tiempo que fomenta un uso sostenible del entorno construido mediante la reutilización de edificios existentes. Este enfoque reduce el impacto ambiental y genera actividad económica en sectores especializados. En este marco, el arquitecto técnico como Director de Ejecución de Obra desempeña un papel decisivo, ya que la singularidad de cada inmueble histórico exige una supervisión adaptada a sus características constructivas, materiales y patrimoniales, requiriendo un control técnico preciso y flexible. El objetivo de esta ponencia es analizar cómo la singularidad de una obra de rehabilitación patrimonial condiciona las tareas del control de ejecución, subrayando la importancia del arquitecto técnico en la toma de decisiones, la selección de técnicas adecuadas y la supervisión de procesos constructivos específicos. Se pretende evidenciar que, a diferencia de la obra nueva, la rehabilitación exige un enfoque contextualizado y basado en el conocimiento de sistemas constructivos tradicionales. El análisis se centra en la rehabilitación de la Casa María Barrabino de Torremolinos (Málaga), edificio de 1888 inscrito en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz. El proyecto propone adecuar la edificación a los requisitos actuales de habitabilidad, seguridad y funcionalidad para su nuevo uso como centro municipal de exposiciones y atención a visitantes, garantizando la preservación de sus valores culturales. La intervención se rige por las directrices establecidas por la Consejería de Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía, que condicionan diversas fases del proceso. La metodología se basa en el desarrollo y supervisión de actuaciones específicas orientadas a conservar elementos originales, aplicando técnicas singulares que requieren una planificación detallada por parte del Director de Ejecución de Obra. Este trabajo implica coordinar procedimientos tradicionales y soluciones contemporáneas compatibles con la conservación patrimonial, garantizar el cumplimiento normativo y asegurar la calidad de los sistemas empleados. Los resultados muestran las intervenciones más destacadas que exigieron medidas excepcionales y una supervisión especializada por parte del arquitecto técnico. Entre los elementos abordados se encuentran la restauración de la escalera y muros perimetrales del vestíbulo, la recuperación del pavimento de mosaico, la restauración de cerrajerías originales y la conservación de pinturas murales con el correspondiente soporte. Las exigencias patrimoniales obligaron a emplear técnicas poco habituales en obra convencional, como apeos por bataches, reproducción artesanal de elementos metálicos y pavimentos, así como la recuperación minuciosa de frescos y ornamentos. Paralelamente, se integraron soluciones actuales que garantizan habitabilidad, salubridad y seguridad, equilibrando la fidelidad al estado original con las prestaciones requeridas por el nuevo uso. El caso pone de manifiesto que la rehabilitación patrimonial solo puede desarrollarse con éxito mediante un conocimiento profundo del edificio y sus sistemas constructivos, y una dirección de ejecución capaz de adaptar los controles a singularidades no estandarizables. La aportación del arquitecto técnico resulta, por tanto, esencial para asegurar intervenciones respetuosas, técnicamente solventes y coherentes con los valores culturales a conservar.
La rehabilitación y conservación del patrimonio edificado es fundamental para preservar la identidad cultural y revitalizar áreas urbanas históricas, al tiempo que fomenta un uso sostenible del entorno construido mediante la reutilización de edificios existentes. Este enfoque reduce el impacto ambiental y genera actividad económica en sectores especializados. En este marco, el arquitecto técnico como Director de Ejecución de Obra desempeña un papel decisivo, ya que la singularidad de cada inmueble histórico exige una supervisión adaptada a sus características constructivas, materiales y patrimoniales, requiriendo un control técnico preciso y flexible. El objetivo de esta ponencia es analizar cómo la singularidad de una obra de rehabilitación patrimonial condiciona las tareas del control de ejecución, subrayando la importancia del arquitecto técnico en la toma de decisiones, la selección de técnicas adecuadas y la supervisión de procesos constructivos específicos. Se pretende evidenciar que, a diferencia de la obra nueva, la rehabilitación exige un enfoque contextualizado y basado en el conocimiento de sistemas constructivos tradicionales. El análisis se centra en la rehabilitación de la Casa María Barrabino de Torremolinos (Málaga), edificio de 1888 inscrito en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz. El proyecto propone adecuar la edificación a los requisitos actuales de habitabilidad, seguridad y funcionalidad para su nuevo uso como centro municipal de exposiciones y atención a visitantes, garantizando la preservación de sus valores culturales. La intervención se rige por las directrices establecidas por la Consejería de Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía, que condicionan diversas fases del proceso. La metodología se basa en el desarrollo y supervisión de actuaciones específicas orientadas a conservar elementos originales, aplicando técnicas singulares que requieren una planificación detallada por parte del Director de Ejecución de Obra. Este trabajo implica coordinar procedimientos tradicionales y soluciones contemporáneas compatibles con la conservación patrimonial, garantizar el cumplimiento normativo y asegurar la calidad de los sistemas empleados. Los resultados muestran las intervenciones más destacadas que exigieron medidas excepcionales y una supervisión especializada por parte del arquitecto técnico. Entre los elementos abordados se encuentran la restauración de la escalera y muros perimetrales del vestíbulo, la recuperación del pavimento de mosaico, la restauración de cerrajerías originales y la conservación de pinturas murales con el correspondiente soporte. Las exigencias patrimoniales obligaron a emplear técnicas poco habituales en obra convencional, como apeos por bataches, reproducción artesanal de elementos metálicos y pavimentos, así como la recuperación minuciosa de frescos y ornamentos. Paralelamente, se integraron soluciones actuales que garantizan habitabilidad, salubridad y seguridad, equilibrando la fidelidad al estado original con las prestaciones requeridas por el nuevo uso. El caso pone de manifiesto que la rehabilitación patrimonial solo puede desarrollarse con éxito mediante un conocimiento profundo del edificio y sus sistemas constructivos, y una dirección de ejecución capaz de adaptar los controles a singularidades no estandarizables. La aportación del arquitecto técnico resulta, por tanto, esencial para asegurar intervenciones respetuosas, técnicamente solventes y coherentes con los valores culturales a conservar.
The rehabilitation and conservation of built heritage is essential for preserving cultural identity and revitalising historic urban areas, while also promoting a sustainable use of the built environment through the reuse of existing buildings. This approach reduces environmental impact and generates economic activity in specialised sectors. Within this framework, the technical architect, as Site Execution Manager, plays a decisive role, since the singularity of each historic property requires supervision adapted to its construction, material and heritage characteristics, demanding precise and flexible technical control. The aim of this paper is to analyse how the singular nature of a heritage rehabilitation project conditions the tasks involved in execution control, highlighting the importance of the technical architect in decision-making, the selection of appropriate techniques and the supervision of specific construction processes. The intention is to show that, unlike new construction, rehabilitation requires a contextualised approach based on knowledge of traditional construction systems. The analysis focuses on the rehabilitation of Casa María Barrabino in Torremolinos (Málaga), an 1888 building listed in the General Catalogue of Andalusian Historical Heritage. The project proposes adapting the building to current habitability, safety and functionality requirements for its new use as a municipal exhibition centre and visitor information facility, while guaranteeing the preservation of its cultural values. The intervention is governed by the guidelines established by the Regional Ministry of Culture and Sport of the Government of Andalusia, which condition various phases of the process. The methodology is based on the development and supervision of specific actions aimed at preserving original elements, applying singular techniques that require detailed planning by the Site Execution Manager. This work involves coordinating traditional procedures and contemporary solutions compatible with heritage conservation, ensuring regulatory compliance and guaranteeing the quality of the systems used. The results show the most significant interventions that required exceptional measures and specialised supervision by the technical architect. The elements addressed include the restoration of the staircase and perimeter walls of the entrance hall, the recovery of the mosaic flooring, the restoration of original ironwork and the conservation of mural paintings with their corresponding support. Heritage requirements made it necessary to use techniques that are unusual in conventional construction, such as underpinning in alternate sections, the handcrafted reproduction of metal elements and flooring, and the meticulous recovery of frescoes and ornaments. At the same time, current solutions were integrated to ensure habitability, health and safety, balancing fidelity to the original state with the performance required by the new use. The case demonstrates that heritage rehabilitation can only be successfully carried out through a deep knowledge of the building and its construction systems, and through execution management capable of adapting controls to non-standardisable singularities. The contribution of the technical architect is therefore essential to ensure interventions that are respectful, technically sound and consistent with the cultural values to be preserved.
The rehabilitation and conservation of built heritage is essential for preserving cultural identity and revitalising historic urban areas, while also promoting a sustainable use of the built environment through the reuse of existing buildings. This approach reduces environmental impact and generates economic activity in specialised sectors. Within this framework, the technical architect, as Site Execution Manager, plays a decisive role, since the singularity of each historic property requires supervision adapted to its construction, material and heritage characteristics, demanding precise and flexible technical control. The aim of this paper is to analyse how the singular nature of a heritage rehabilitation project conditions the tasks involved in execution control, highlighting the importance of the technical architect in decision-making, the selection of appropriate techniques and the supervision of specific construction processes. The intention is to show that, unlike new construction, rehabilitation requires a contextualised approach based on knowledge of traditional construction systems. The analysis focuses on the rehabilitation of Casa María Barrabino in Torremolinos (Málaga), an 1888 building listed in the General Catalogue of Andalusian Historical Heritage. The project proposes adapting the building to current habitability, safety and functionality requirements for its new use as a municipal exhibition centre and visitor information facility, while guaranteeing the preservation of its cultural values. The intervention is governed by the guidelines established by the Regional Ministry of Culture and Sport of the Government of Andalusia, which condition various phases of the process. The methodology is based on the development and supervision of specific actions aimed at preserving original elements, applying singular techniques that require detailed planning by the Site Execution Manager. This work involves coordinating traditional procedures and contemporary solutions compatible with heritage conservation, ensuring regulatory compliance and guaranteeing the quality of the systems used. The results show the most significant interventions that required exceptional measures and specialised supervision by the technical architect. The elements addressed include the restoration of the staircase and perimeter walls of the entrance hall, the recovery of the mosaic flooring, the restoration of original ironwork and the conservation of mural paintings with their corresponding support. Heritage requirements made it necessary to use techniques that are unusual in conventional construction, such as underpinning in alternate sections, the handcrafted reproduction of metal elements and flooring, and the meticulous recovery of frescoes and ornaments. At the same time, current solutions were integrated to ensure habitability, health and safety, balancing fidelity to the original state with the performance required by the new use. The case demonstrates that heritage rehabilitation can only be successfully carried out through a deep knowledge of the building and its construction systems, and through execution management capable of adapting controls to non-standardisable singularities. The contribution of the technical architect is therefore essential to ensure interventions that are respectful, technically sound and consistent with the cultural values to be preserved.





