Hacia una edificación más eficiente. aprendizajes obtenidos desde la inclusión de requisitos de permeabilidad al aire en el CTE
Metadata
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Date
2026Subject/s
Unesco Subject/s
3305.28 Regulaciones, Códigos y Especificaciones
3308 Ingeniería y Tecnología del Medio Ambiente
1203.06 Sistemas automatizados de control (aplicado al proceso de ensayo y monitoreo)
Abstract
La permeabilidad al aire de los edificios se trata de una característica funcional de las envolventes de edificios que comienza a ser estudiada en la década de los 70 en Suecia. Años más tarde, EEUU y Alemania comienzan a desarrollar pautas de referencia y metodologías para cuantificar las fugas y relacionarlas con las pérdidas de energía. Es ya en la década de los 90 cuando se funda el Passive House Institute en Alemania, organización de referencia que consolida el método de presurización con ventilador. En España, el código técnico de la edificación (CTE) incorpora por primera vez en junio de 2019 el requisito de no superación del valor límite de relación al cambio de aire. En dicha actualización, se establece la posibilidad de determinar la permeabilidad al aire bien mediante ensayo con el método de presurización con ventilador o bien mediante valores de referencia. Tras cinco años de implantación de este requisito, la inminente actualización del CTE establece valores aún más exigentes en edificios con sistema de ventilación con recuperación de calor. El presente trabajo analiza datos de campo mediante el método de presurización con ventilador obtenidos desde la entrada en vigor del RD 732/2019 del 20 de diciembre hasta finales de 2025, abarcando un conjunto de edificios estudiados a lo largo de cinco años. El estudio examina la influencia de factores como el uso y tipología edificatoria, los sistemas constructivos empleados en fachadas y particiones, y la presencia y eficacia de barreras de aire. Las tasas de fuga normalizadas a 50 Pa, tanto en presurización como en despresurización, se comparan con valores de referencia recogidos en la literatura técnica. Los resultados muestran tendencias consistentes en el periodo analizado, permitiendo identificar comportamientos característicos de los sistemas constructivos actuales, puntos críticos en la continuidad de la envolvente y el grado de adecuación al nuevo marco normativo. Estas conclusiones aportan información útil para la mejora del diseño y ejecución de edificios con mayores prestaciones de estanqueidad al aire.
La permeabilidad al aire de los edificios se trata de una característica funcional de las envolventes de edificios que comienza a ser estudiada en la década de los 70 en Suecia. Años más tarde, EEUU y Alemania comienzan a desarrollar pautas de referencia y metodologías para cuantificar las fugas y relacionarlas con las pérdidas de energía. Es ya en la década de los 90 cuando se funda el Passive House Institute en Alemania, organización de referencia que consolida el método de presurización con ventilador. En España, el código técnico de la edificación (CTE) incorpora por primera vez en junio de 2019 el requisito de no superación del valor límite de relación al cambio de aire. En dicha actualización, se establece la posibilidad de determinar la permeabilidad al aire bien mediante ensayo con el método de presurización con ventilador o bien mediante valores de referencia. Tras cinco años de implantación de este requisito, la inminente actualización del CTE establece valores aún más exigentes en edificios con sistema de ventilación con recuperación de calor. El presente trabajo analiza datos de campo mediante el método de presurización con ventilador obtenidos desde la entrada en vigor del RD 732/2019 del 20 de diciembre hasta finales de 2025, abarcando un conjunto de edificios estudiados a lo largo de cinco años. El estudio examina la influencia de factores como el uso y tipología edificatoria, los sistemas constructivos empleados en fachadas y particiones, y la presencia y eficacia de barreras de aire. Las tasas de fuga normalizadas a 50 Pa, tanto en presurización como en despresurización, se comparan con valores de referencia recogidos en la literatura técnica. Los resultados muestran tendencias consistentes en el periodo analizado, permitiendo identificar comportamientos característicos de los sistemas constructivos actuales, puntos críticos en la continuidad de la envolvente y el grado de adecuación al nuevo marco normativo. Estas conclusiones aportan información útil para la mejora del diseño y ejecución de edificios con mayores prestaciones de estanqueidad al aire.
The air permeability of buildings is a functional characteristic of building envelopes that began to be studied in the 1970s in Sweden. Years later, the United States and Germany began to develop reference guidelines and methodologies to quantify leaks and relate them to energy losses. It was in the 1990s that the Passive House Institute was founded in Germany, becoming a reference organisation that consolidated the fan pressurisation method. In Spain, the Technical Building Code (CTE) incorporated for the first time, in June 2019, the requirement not to exceed the limit value for the air change rate. In that update, the possibility was established of determining air permeability either by means of a fan pressurisation test or through reference values. After five years of implementation of this requirement, the forthcoming update of the CTE establishes even more demanding values for buildings with ventilation systems incorporating heat recovery. This work analyses field data obtained using the fan pressurisation method from the entry into force of Royal Decree 732/2019 of 20 December until the end of 2025, covering a set of buildings studied over a five-year period. The study examines the influence of factors such as building use and typology, the construction systems used in façades and partitions, and the presence and effectiveness of air barriers. The leakage rates normalised at 50 Pa, in both pressurisation and depressurisation, are compared with reference values found in the technical literature. The results show consistent trends over the period analysed, making it possible to identify characteristic behaviours of current construction systems, critical points in the continuity of the envelope and the degree of adaptation to the new regulatory framework. These conclusions provide useful information for improving the design and execution of buildings with higher levels of airtightness performance.
The air permeability of buildings is a functional characteristic of building envelopes that began to be studied in the 1970s in Sweden. Years later, the United States and Germany began to develop reference guidelines and methodologies to quantify leaks and relate them to energy losses. It was in the 1990s that the Passive House Institute was founded in Germany, becoming a reference organisation that consolidated the fan pressurisation method. In Spain, the Technical Building Code (CTE) incorporated for the first time, in June 2019, the requirement not to exceed the limit value for the air change rate. In that update, the possibility was established of determining air permeability either by means of a fan pressurisation test or through reference values. After five years of implementation of this requirement, the forthcoming update of the CTE establishes even more demanding values for buildings with ventilation systems incorporating heat recovery. This work analyses field data obtained using the fan pressurisation method from the entry into force of Royal Decree 732/2019 of 20 December until the end of 2025, covering a set of buildings studied over a five-year period. The study examines the influence of factors such as building use and typology, the construction systems used in façades and partitions, and the presence and effectiveness of air barriers. The leakage rates normalised at 50 Pa, in both pressurisation and depressurisation, are compared with reference values found in the technical literature. The results show consistent trends over the period analysed, making it possible to identify characteristic behaviours of current construction systems, critical points in the continuity of the envelope and the degree of adaptation to the new regulatory framework. These conclusions provide useful information for improving the design and execution of buildings with higher levels of airtightness performance.





